Council of Scientific & Industrial Research
Biblioteca Digital de Conocimientos Tradicionales
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Principios de Unani

 

El sistema Unani reconoce que la enfermedad es un proceso antinatural y que sus síntomas son la reacción del cuerpo a factores nocivos del entorno. La función principal del médico es apoyar la fuerza natural del cuerpo, denominada Tabiyat (Naturaleza/Physis). La medicina Unani se basa en la teoría de los cuatro humores: sangre (Dam), flema (Balgham), bilis amarilla (Ṣafrā’) y bilis negra (Sawdā’). El cuerpo posee la capacidad de autocontrol para mantener un equilibrio óptimo de estos humores, denominado Quwwat-e-Mudabbirah-e-Badan (Medicatrix Naturae).

Los componentes esenciales y los principios de funcionamiento del cuerpo, según el sistema de medicina Unani, se pueden clasificar en siete grupos principales:

1. Elementos (Arkān)

2. Temperamento (Mizāj)

3. Humores (Akhlāṭ)

4. Órganos (A’za)

5. Pneuma (Arwāḥ)

6. Facultades de poder (Quwa)

7. Acciones (Afa’al)

El sistema de medicina Unani cree que los elementos (Arkān), que se dividen en cuatro categorías: Tierra (Arz), Agua (Ma’), Aire (Hawa) y Fuego (Nār), son los pilares de la estructura humana y poseen su propio temperamento. Tras la mezcla e interacción de estos elementos principales en una proporción determinada, surge una nueva estructura con su propio temperamento (Mizāj).

El temperamento (Mizāj) de cada individuo varía considerablemente según su composición, así como otros factores y circunstancias. El temperamento normal se define como aquel en el que una persona sobrevive cómodamente con todos los síntomas de una vida saludable.

 

Los humores (Akhlāṭ) son componentes líquidos del cuerpo que recorren diferentes canales dentro del organismo y nutren todos los tejidos, manteniendo una salud normal. Estos humores reciben su nombre según sus colores: sangre (Dam), flema (Balgham), bilis amarilla (Safra) y bilis negra (Sauda), que corresponden al rojo, blanco, amarillo y negro, respectivamente. El equilibrio de estos humores es el principal responsable de la salud. Cualquier alteración o desviación en la calidad o cantidad de su estado óptimo puede provocar enfermedades.

 

Los órganos (A’zaa) son componentes sólidos del cuerpo, compuestos por diferentes tipos de tejidos. En conjunto, forman un sistema. A través de estos sistemas organizados, el cuerpo realiza sus actividades cotidianas. Algunos órganos se consideran vitales (A,zaa-e-Raeesah), entre ellos el corazón, el cerebro, el hígado y los testículos/ovarios. Estos son responsables del funcionamiento vital del cuerpo y desempeñan un papel fundamental en la continuidad y propagación de la vida.

Pneuma (Arwāḥ) son los componentes gaseosos del cuerpo que consisten principalmente de oxígeno (Naseem), que corre en el cuerpo a través de la sangre en forma disuelta. Es la fuente básica de vida, que proporciona energía para todas las actividades del cuerpo.

Las facultades de poder (Quwa) no son más que la capacidad de realizar acciones. A cada órgano se le asigna un tipo de acción específico según su naturaleza y composición. Las cuatro facultades de poder principales son Quwwat-e-Haiwaniyah, Quwwat-e-Nafsaaniyah, Quwwat-e-Tab’iyah y Quwwat-e-Tanaasuliyah, y los cuatro órganos vitales, es decir, corazón, cerebro, hígado y testículos/ovarios, son responsables de estas facultades respectivamente.

Las funciones (Afa’al) son actividades corporales esenciales para el cumplimiento de los objetivos del cuerpo.